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August 24, 2016
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Higienista.

Es posible que crea que la limpieza en la consulta dental es un asunto principalmente estético (que da a sus dientes un aspecto pulido y a usted una sensación agradable de "superlimpieza"). Pero su higienista hace más que dar un buen aspecto a sus dientes durante la sesión de limpieza: también le ofrece un valioso servicio que cuida la salud de sus dientes y encías.

Entonces, su higienista hace tres cosas durante una sesión de limpieza para proteger su salud.

Elimina la placa que causa enfermedades. Una limpieza realizada en la consulta dental produce algo más que una sonrisa limpia y fresca. De forma manual, su higienista elimina las placas y el sarro (depósitos de placa endurecidos) en lugares a los que es difícil llegar o donde se acumula a pesar de que siempre los cepilla y usa el hilo dental. Esta placa acumulada es una fuente de bacterias que producen ácidos, los que provocan la caries y la enfermedad periodontal. Cuando se produce esta enfermedad, la eliminación de la placa es una parte importante del tratamiento para que sus encías recuperen su color rosado saludable.

Revisa si hay signos de enfermedades dentales. Mientras el higienista limpia sus dientes, también revisa si hay anormalidades en el tejido blando de la boca (tumores, bultos, llagas o hinchazón) que puedan indicar algo más grave que deba examinarse. También evalúa la salud general de las encías, al investiga las zonas que pudieran indicar alguna enfermedad. Por supuesto, también busca caries, esmalte ablandado u otros signos relacionados.

Ayuda a mejorar su higiene oral. A pesar de toda su capacidad, el higienista solo puede ayudar a prevenir las enfermedades dentales. El resto (cepillado y uso de hilo dental a diario) depende de usted. Pero no está totalmente solo, porque el higienista es su mejor aliado en higiene personal: puede asesorarlo sobre cómo realiza su régimen diario y también le puede dar algunos consejos y asesoramiento especializado para mejorar el rendimiento de su cepillado y del uso de hilo dental.

Si desea obtener más información sobre el rol del higienista en su atención dental, contáctenos o programe una cita.

Enfermedad Periodontal.

Su sonrisa puede lucir saludable, pero algo bastante insalubre puede estar ocurriendo tras ese aspecto. Sin que usted lo sepa, la enfermedad periodontal ahora podría estar dañando hasta los tejidos y el hueso. Esto podría hacer que pierda el diente. La placa, una película delgada de restos de comida y bacterias acumulados en los dientes debido a una mala higiene oral, provoca la enfermedad periodontal, que se puede propagar profundamente dentro de los tejidos de la encía en forma agresiva sin que lo note.

Sin embargo, si presta atención a sus encías, es posible que note signos de la enfermedad, incluso durante la etapa temprana y "silenciosa". A medida que la infección evolucione, los signos serán más frecuentes (y trascendentes).

A continuación se mencionan cuatro signos de enfermedad periodontal que debe tener presentes.

Sangrado. Las encías saludables no deben sangrar con el cepillado o el uso del hilo dental, a menos que lo haga con mucha fuerza. Si sangran con una presión moderada, es signo de que los tejidos se han inflamado y están debilitados por la infección.

Inflamación y enrojecimiento. Si nota que las encías están hinchadas o enrojecidas, podría tratarse de una inflamación. La inflamación es la respuesta del cuerpo para luchar contra la infección; sin embargo, si la inflamación se vuelve crónica, puede dañar el tejido que está tratando de proteger.

Abscesos. Son áreas localizadas en las encías donde la infección se ha aislado. Es frecuente que estén más hinchados que los tejidos de la encía que los rodea y llenos de pus. Pueden ser muy sensibles al tacto y dolorosos. Se debe examinar cualquier inflamación de este tipo que dure unos cuantos días.

Dientes sueltos o en movimiento. Los dientes que se puedan mover en su alvéolo o que parezcan haber cambiado su posición son signos de una enfermedad periodontal avanzada. Es una indicación de que la encía o el tejido óseo que mantiene a los dientes en su lugar se ha debilitado y pierde adherencia. Sin un tratamiento inmediato, es solo una cuestión de tiempo que pierda el diente.

Si observa alguno de estos signos, debe consultarnos lo antes posible para que le realicemos un examen completo. Cuanto antes se le diagnostique la enfermedad periodontal y comience el tratamiento, tendrá menos posibilidades de sufrir un daño permanente en los dientes y en las encías.

Si desea obtener más información sobre el tratamiento de esta enfermedad, contáctenos o programe una cita.

Coronas Dentales para el Rey de la Magia.

Quizás piense que David Copperfield tiene una vida mágica: se puede escapar de las sogas, cadenas y celdas, puede hacer que desaparezca un jet o un vagón de tren, y hasta puede volar sobre el escenario. Pero el ilustre ilusionista será el primero en admitir que hacer toda esa magia implica mucho trabajo arduo. Recientemente le comentó a la revista Dear Doctor que su brillante sonrisa también se debe a un gran trabajo dental tras bambalinas.

"Cuando era niño, tuve que hacerme toda clase de tratamientos. Usé frenos, arco extraoral, bandas elásticas, y después, un retenedor", contó Copperfield. Justo cuando su tratamiento de ortodoncia había finalizado, se produjo el desastre. "Estaba en un centro comercial, corriendo por un callejón de hormigón donde había una pequeña saliente... y ¡BUM!, me caí".

Los dos dientes anteriores de Copperfield se dañaron mucho por el impacto. "Mis dientes anteriores se transformaron en lindas puntas", explicó. Aunque habían perdido gran parte de su estructura, su dentista pudo reconstruir los dientes dañados con un aspecto muy natural. ¿Qué clase de "magia" usó?

En el caso de Copperfield, los dientes se repararon con coronas. Las coronas (también conocidas como fundas) son adecuadas cuando un diente ha perdido parte de su estructura visible pero aún tiene raíces saludables debajo de las encías. Para realizar este tipo de restauración con coronas, el primer paso es hacer un modelo preciso de los dientes denominado impresión. Esto permite un reemplazo de la parte visible del diente que se fabricará y asegura que se adapte perfectamente a su sonrisa. Una corona bien hecha, con la forma y el color exactos, coincide con sus dientes naturales para que sea casi imposible distinguirlos. Luego, la corona se adhiere de forma permanente a su diente dañado.

Hay una mezcla de arte y tecnología para hacer coronas de alta calidad, como sucede en el escenario con los trucos de magia. Pero la diferencia es que el diente de reemplazo no es como una ilusión: se ve, se "siente" y funciona como un diente natural. Y si lo cuida de forma adecuada, puede durar varios años. Además de las coronas, hay otros tipos de restauración del diente que son adecuadas según la situación. Le podemos recomendar la especie de "magia" correcta para su caso.

Si desea obtener más información sobre coronas, contáctenos o programe una cita.

Caries.

Además del resfrío común, la caries es la enfermedad más prevalente del mundo. Una caries o dos pueden parecer un problema sin importancia, pero el potencial de destrucción total que tienen no es algo trivial. Sin una prevención y un tratamiento adecuados, la caries puede provocar dolor, pérdida del diente y, en casos infrecuentes, hasta la muerte.

Esta enfermedad común comienza con bacterias en el diente. Aunque la presencia de estos organismos microscópicos es completamente normal y a veces beneficiosa, ciertas cepas pueden causar problemas: consumen los restos de carbohidratos en la boca, como el azúcar, y producen ácido como derivado. Cuanto más altos sean los niveles de bacterias, mayor será la cantidad de ácido que afecta al pH neutro normal de la boca.

Esto es un problema porque el ácido es el enemigo principal del esmalte (la capa exterior dura que protege los dientes). El ácido hace que el esmalte pierda su contenido mineral (desmineralización), y finalmente esto produce las caries. La saliva neutraliza el ácido que surge de forma normal después de comer, pero los niveles demasiado altos durante demasiado tiempo superan a este proceso. Cuanto mayor sea el tiempo de exposición al ácido, más se ablanda el esmalte y se disuelve.

Si bien la caries es una epidemia mundial, se puede prevenir en la mayoría de los casos gracias a los avances en odontología del último siglo. La base de la prevención es el flúor en la pasta dental y una higiene oral eficaz: cepillado y uso de hilo dental a diario para eliminar la placa (una película delgada de restos de comida en los dientes que es una zona de alimentación para bacterias), junto con consultas dentales regulares para limpieza y un examen más completo. Este régimen regular debe comenzar en la niñez, cuando aparecen los primeros dientes. En especial para los niños, otras medidas de prevención, como sellantes o aplicaciones tópicas de flúor que se realizan en la consulta dental, pueden ofrecer protección adicional para los que son más vulnerables.

Puede respaldar estas medidas preventivas si limita el consumo de azúcar u otros carbohidratos en la dieta familiar y con el consumo de más verduras, frutas frescas y otros productos lácteos, especialmente entre comidas. Con esto se reducen las fuentes de alimentos para las bacterias, que disminuirán su multiplicación y posteriormente, la cantidad de ácido que producen.

Hoy en día, la caries es un tema serio. Controlarla requiere un compromiso personal con la higiene eficaz, las elecciones de estilo de vida y la atención dental habitual. Estos factores ayudarán a que sus dientes y los de su familia se liberen de esta enfermedad tan común.

Si desea obtener más información sobre la prevención y el tratamiento de la caries, contáctenos o programe una cita.





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